100 nuevas hectáreas de olivar que refuerzan nuestro compromiso con la tierra y la calidad
Nos complace compartir una noticia que marca un nuevo hito en nuestra trayectoria agrícola: hemos iniciado la plantación de una nueva finca de 100 hectáreas de olivar, un paso importante que refuerza nuestro compromiso con el crecimiento sostenible, la innovación tecnológica y la tradición del cultivo del olivo.
Esta nueva plantación se suma a nuestro olivar tradicional de 120 hectáreas y a las 80 hectáreas de variedad Arbequina en sistema superintensivo con riego por goteo que ya forman parte de nuestra explotación.
Con esta ampliación, alcanzamos un total de 300 hectáreas dedicadas al olivo, consolidando nuestra posición como productores comprometidos con la excelencia, la eficiencia y el respeto por el entorno.
Innovación y sostenibilidad, de la mano
La nueva finca ha sido diseñada desde sus inicios siguiendo los más altos estándares técnicos y medioambientales. Apostamos por un modelo agrícola moderno, que integra herramientas de gestión inteligente, sensores de humedad en suelo, monitoreo remoto y sistemas de fertirrigación controlada. Todo esto nos permite optimizar el uso de recursos hídricos y fertilizantes, reduciendo el impacto ambiental y garantizando la máxima eficiencia en cada fase del cultivo.
Al igual que en nuestras otras fincas, el riego por goteo y las técnicas de cultivo de precisión serán pilares fundamentales en esta nueva plantación. Estas prácticas, unidas a la elección de variedades adaptadas al clima y al suelo local, nos permiten avanzar hacia una producción más resiliente y respetuosa con el medio ambiente.
Aunque apostamos firmemente por la innovación, no perdemos de vista nuestras raíces. Nuestra filosofía se basa en una armonía entre tradición agrícola y modernización responsable. Llevamos generaciones cultivando la tierra y conocemos el valor del conocimiento transmitido de forma artesanal. Este legado es el que aplicamos y preservamos en cada nueva plantación, adaptándolo a las demandas y desafíos de la agricultura actual.
Cada árbol plantado representa nuestro compromiso con la calidad, la trazabilidad y el cuidado del medio ambiente. Buscamos producir aceites de oliva vírgenes extra de máxima calidad, respetando los ciclos naturales del olivo y promoviendo prácticas agrícolas sostenibles a largo plazo.
Una expansión que mira al mañana
Esta nueva etapa nos permite no solo aumentar nuestra capacidad de producción, sino también fortalecer nuestro compromiso con el desarrollo rural, el empleo local y la economía circular. Con cada hectárea sumada, reafirmamos nuestra visión de futuro: una agricultura inteligente, respetuosa y profundamente conectada con su entorno.
Seguiremos trabajando con la misma pasión y responsabilidad que nos ha guiado hasta ahora, apostando por la tierra, la tecnología y las personas.





